Después del parto, el cuerpo necesita tiempo para recuperarse. Muchas mujeres buscan una faja postparto para sentirse más recogidas y cómodas en esas primeras semanas. Pero no todas las fajas son iguales, y elegir mal puede resultar incómodo. Te contamos en qué fijarte.
Lo primero: habla con tu matrona o tu médico
Cada parto es distinto. Antes de empezar a usar una faja, sobre todo si has tenido una cesárea o alguna complicación, consulta con tu matrona, ginecóloga o fisioterapeuta de suelo pélvico. Ellas te dirán cuándo es buen momento y si hay algo que debas evitar.
Tipos de faja postparto
- Banda abdominal: una banda elástica que rodea la cintura. Es fácil de poner y quitar.
- Faja braga o pantalón: cubre abdomen y cadera. Da una sensación de sujeción más completa.
- Body o faja con tirantes: no se enrolla en la cintura y reparte mejor la presión.
En qué fijarte al elegir
- Compresión suave o moderada: la faja debe recoger, no apretar. Si te cuesta respirar o te deja marcas profundas, es demasiado.
- Tejido transpirable: la vas a llevar muchas horas, así que importa que no dé calor.
- Cierre cómodo: corchetes o velcro que puedas abrir fácilmente, también para ir al baño.
- Que no se enrolle: una faja que se dobla en la cintura molesta y no cumple su función.
La talla, clave
Tu cuerpo cambia mucho en las semanas después del parto. Una faja demasiado pequeña aprieta y una demasiado grande no sirve. Lo ideal es probarla con alguien que te ayude a elegir la talla y el modelo según tu momento.
Te ayudamos a elegirla
En Ras Corsetería, en Calvet 11 (Barcelona), Katherina te asesora para encontrar la faja que mejor se adapta a ti, sin prisas. También puedes preguntarnos por sujetadores de lactancia. Reserva tu asesoramiento personalizado o escríbenos por WhatsApp al 682 142 940.